Pendientes de nuestro día a día, de las cosas que pensamos son problemas que no tiene solución, de situaciones que sabemos al final del día son menos graves de los que parecen…

Todo esto nos aleja de estar al tanto de lo que pasa con miles y millones de familias y niñ@s en nuestro país. Que claman por tener una vida con mejores oportunidades; que están deseosos de poder accesar a una mejor educación para salir adelante.

Démosle la mano a quienes nos necesitan hoy para para tener un mejor mañana.

 

Esta niña de 10 años, Carmen, está orgullosa de ser indígena. Dice que le gustaría hablar mejor otomí y continuar con la tradición de la familia, pero que es difícil, a pesar de que su madre y sus abuelos hablan. Ella estudia otomí una hora a la semana. También, dice que algunas de las personas de su comunidad dejaron de hablarlo porque los mestizos lo consideraban menos. Ella no quiere ser madre joven como muchas de las niñas de su comunidad, le gustaría ser maestra. Ayúdemosla a realizar sus sueños.

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El interés de Toño, en la escuela es tan grande que camina 4 horas para ir en las mañanas. De regreso es de bajada y “sólo” son 3 horas. Habla sólo mixteco y el español no lo habla o entiende muy bien. Dice que ese ha sido un problema en su desarrollo escolar. Su camino es peligroso, dice que una vez lo asaltaron y le quitaron 30 pesos; a veces no tiene que comer, otras, trae de su casa 3 tortillas con sal. 

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“Estudiar es muy importante para ser alguien en la vida”. Explica Víctor, que migraba con su mamá y su hermano para poder sobrevivir. Como su padre los abandonó cuando su madre estaba embarazada, dice que él quiere devolver a su madre todo lo que ha hecho por él. Es muy consciente que a veces las mujeres tienen desventajas y quiere ayudar a cambiarlo. Está orgulloso de ser indígena. 1

 

Ayúdanos a que puedan regresas a clases y tengan una mejor vida